miércoles, 28 de noviembre de 2012

Secuencia didáctica



1era. Clase (60 minutos).

   La docente utilizará una canción para introducir el tema de la diferencia. Escribe el título de la misma en el pizarrón y proyecta el video sin el sonido. Los alumnos sugieren ideas previas a partir de las imágenes contrastantes. La docente guía a través de preguntas: ¿de qué se trata? ¿Qué tipo de canción es? Se recogen ideas que se confirmarán o desecharán después de escuchar la letra. Para este proceso se usará el OHP. 15 min.
   En una tercera proyección, la docente orientará una clasificación de frases o conceptos extraídos de la canción: por ejemplo, esposa-harén, suajili-catalán, y se dará lugar a una discusión grupal para arribar al tema estructurante que engloba estas nociones: lo diferente, lo común, lo desconocido, lo particular. Esta clasificación puede darse en forma de listas o conjuntos con intersecciones.  20 min.
   La docente invita a los alumnos a escuchar una historia parecida a la del yo lírico de la canción. Toman asiento sobre el suelo y adoptan posición de escucha atenta. La docente lee el cuento de Umberto Eco con apoyatura visual (a través del OHP) de Pixton, “Los tres cosmonautas”. Se detiene en numerosas ocasiones para, mediante el diálogo didáctico, estimular en los estudiantes la predicción de los futuros eventos de la narración. Incluso, propone imaginar los parlamentos de los personajes. Pongamos por caso: en la escena de la fría noche en Marte, los recién llegados astronautas, de diferentes procedencias terrestres, alzan sus miradas y se disponen a pronunciar una sola palabra, cada uno en su propia lengua, cada uno expresando el mismo sentimiento de anhelo por la tierra lejana… “A ver, chicos, ¿qué les parece que dice cada uno? ¿Qué palabra única creen que emite cada uno en su idioma?”
   También es probable que les haga imaginar la apariencia física del alienígena. O interrumpir su relato para que los chicos propongan un final.
   Antes de saludar, asigna para la próxima clase las siguientes actividades:
-ingresar al blog donde está publicado el video, volver a escucharlo, leer la consigna sugerida y llevarla a cabo;
-realizar una lectura del cuento y aproximarse al marco teórico guiados por el  Glog “Iguales o Idénticos”;
-redactar la reflexión sobre el texto literario a partir del video en Animoto.

2da. Clase  (60 minutos)

   Puesta en común de la tarea realizada por los alumnos con respecto a la canción “Te guste o no”; la consigna era reflexionar sobre algunas frases y palabras, para luego arribar a conclusiones grupales. 15min.
   Socialización de las distintas reflexiones sobre el cuento de Umberto Eco. 25 min.
   La docente expandirá el mapa conceptual que los alumnos debían ponderar para esta clase y asignará el segundo Glog “Igualdad” para la próxima clase. 20 min.

3ra. Clase ( 60 minutos)

   La docente comienza la clase retomando los contenidos comprendidos en el Glog e indagando saberes previos de los alumnos referidos a la historia del concepto de Igualdad. 15min.
    Se distribuyen fotocopias, se forman grupos, se subrayan ideas principales. Cotejar las ideas principales entre los distintos grupos (10 min) y  se completa el mapa conceptual ya iniciado.
30 min.
   Se muestran varias imágenes (segregación- Rosa Louise Parks) y se asigna la tarea consignada en el blog: “Diferentes, diversos y excluidos”. 5 min.

4ta. Clase (60 minutos)

   Se lleva a cabo una puesta en común de la tarea de investigación realizada acerca de Rosa Louise Parks, y se trazan relaciones con los contenidos en abordaje: Igualdad cultural, discriminación, exclusión social. 20 min.
   La docente suscita una discusión informal sobre el vínculo que existe entre la exigibilidad de derechos y un estado de desigualdad dentro de una sociedad dada. Tras la charla con los alumnos relata el cuento  de Ema Wolf: “Donde los derechos de Pirulo chocan con los de la rana Aurelia”. 20 min.
   Apenas terminado el cuento, espera reacciones espontáneas de parte de los alumnos y da cabida a sus impresiones personales. 20 min.
   Como tarea para el hogar, la docente pide que cada alumno comparta el cuento con un miembro de su familia o amigo y recoja la apreciación de éste.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Cuento 2: Pirulo y Aurelia

   A Pirulo le gusta ir a la casa de su abuela porque en el jardín hay un estanque y el estanque está lleno de ranas.

   Además le gusta ir por otras razones. Porque su abuela nunca le pone pasas de uva a la comida.
   Y para él, que lo obliguen a comer pasas de uva es una violación al artículo 37 de los Derechos del Niño que prohíbe los tratos inhumanos.
   Porque su abuela no le impide juntarse con los chicos de la ferretería para reventar petardos, de modo que goza de libertad para celebrar reuniones pacíficas, como estipula el artículo 15.
   Porque su abuela no le hace cortar el pasto del jardín, lo que sería una forma de explotación, prohibida por el artículo 32.
   Porque su abuela jamás lo lleva de visita a la casa de su prima. Según Pirulo, que lo lleven de prepo a la casa de su prima viola el artículo 11, que prohíbe la retención ilícita de un niño fuera de su domicilio.
   Porque su abuela nunca limpia la pieza donde él duerme, así que no invade ilegalmente su vida privada. Artículo 16.
   Porque su abuela jamás atenta contra su libertad de expresión oral o escrita –artículo 13–, de manera que puede decir todo lo que piensa sobre su maestra Silvina sin que su abuela se enoje.
   Para hacerla corta: en casa de su abuela él es una persona respetada.
   Pero lo que más le gusta es el estanque de ranas del jardín.
   Ahora mismo, amparado por el artículo 31, se dispone a gozar de una actividad recreativa apropiada para su edad: va a cazar ranas.
   Prepara la carnada de salchicha, agarra la linterna y la bolsa de arpillera. Es de noche. En verano las ranas se cazan de noche. Su abuela duerme.
   Con mucha mala suerte, la primera rana que saca del estanque es Aurelia.
    – ¡Un momento! –le dice Aurelia– ¿Qué estás haciendo?
   –Cazo ranas.
   –Lo siento, pero los animales tenemos derecho a la existencia.
   –¿Eso quién lo dice?
   –El artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos del Animal proclamada en
París en 1978.
   – ¿Eso vale en la Argentina?
   –Sí, vale.
   –Pero yo tengo derecho a las actividades recreativas apropiadas para mi edad y en este instante mi actividad recreativa consiste en cazar ranas.
   Aurelia se impacienta.
   –Y yo te recuerdo que tenés que respetar nuestra longevidad natural. Así que te vas a quedar sin comer ranas.
   Pirulo levanta la voz.
   –¡Yo no las como! ¡No me gustan! ¡Se las va a comer mi abuela!
   – ¡Entonces peor! ¡Vos las cazás sólo para divertirte! ¿Con qué derecho? ¿Te gustaría que te cazaran por diversión?
   –¡No es lo mismo! ¡Yo soy una persona!
   – ¡Vos sos un animal de otra especie, y punto!
   En el estanque se armó una batahola. Todas las ranas croaban y saltaban. Pirulo reculó un poco, pero su indignación era grande.
   – ¡No me voy de acá sin ranas!
   – ¡Antes pasarás sobre mi cadáver!
   En ese momento se abrió la ventana del dormitorio de la abuela. Era ella, asomada, con los pelos parados y una batería de chancletas en la mano.
   – ¿SE VAN A DEJAR DE ROMPER DE UNA BUENA VEZ? ¿SABEN QUÉ HORA ES? ¿CONOCEN EL ARTÍCULO 11 DE LOS PRINCIPIOS EN FAVOR DE LAS PERSONAS DE EDAD? ¿SABEN QUE TENGO DERECHO AL BIENESTAR FÍSICO, MENTAL Y EMOCIONAL? ¿Y QUE PARA ESO NECESITO DORMIR? ¿LES ENTRA EN LA CABEZA? ¡DORMIIIIIIIIR! ¡DORMIIIIIIIR! Con la primera chancleta no acertó. Con las otras, sí.
   Pirulo estaba muy confundido. Aurelia también. Se miraron.
   –Eso fue una agresión por parte de la abuela.
   –Injusta me parece a mí.
   –Pará, ¿dónde podemos aclarar todo esto?
   –En las Naciones Unidas.
   –Vamos.

domingo, 11 de noviembre de 2012

"Donde los derechos del niño Pirulo chocan con los de la rana Aurelia"




Trata de explicar con tus palabras la diferencia entre 'diferentes', 'diversos' y 'excluidos', luego de leer este breve texto:

Para leer:
   Y a hacer un poco de tarea de investigación: ¿quién fue Rosa Louise Parks? Averigua más datos sobre su vida y su importancia en la lucha por la igualdad de... ¿quiénes?
Para profundizar en el tema de la historia del concepto de igualdad:
 Aquí encontrarán un mapa conceptual con el tema introductorio que estamos tratando:







    También encontrarán otro Glog con una síntesis del concepto principal que trabajaremos a lo largo de todo el proyecto: la igualdad. Escriban un párrafo con las ideas principales relacionadas en el cuadro conceptual:




Los tres cosmonautas





   Chicos:
   Miren este video que resume las partes más importantes del cuento que trabajamos en clase.
   Escriban una pequeña reflexión sobre el mensaje que les dejó el texto literario de Umberto Eco  (súmenle el aporte de las imágenes y lean el material teórico antes de realizarla).

sábado, 10 de noviembre de 2012

CUENTO 1



LOS TRES COSMONAUTAS
de Umberto Eco

    Había una vez la Tierra.
    Y había una vez Marte.
    Estaban muy lejos el uno de la otra, en medio del cielo y alrededor había millones de planetas y de galaxias.
    Los hombres que habitaban en la Tierra querían llegar a Marte y a los otros planetas:
¡pero estaban tan lejos!
   De todos modos, se pusieron a trabajar. Primero lanzaron satélites que giraban dos días alrededor de la Tierra y luego regresaban.
   Después lanzaron cohetes que daban vuelta alrededor de la Tierra, pero en vez de regresar, al final huían de la atracción terrestre y partían hacia el espacio infinito.
  (En principio, en los cohetes pusieron perros: pero lo perros no sabían hablar, y a través de la radio transmitían solo "guau, guau". Y los hombres no podían entender que habían visto ni adónde habían llegado.)


 http://Pixton.com/es/:kxdfkehp


   Al final encontraron hombres valientes que quisieron ser cosmonautas. El cosmonauta se llamaba así porque partía para explorar el cosmos: es decir, el espacio infinito, con los planetas, las galaxias y todo lo que nos rodea.
    Los cosmonautas, al partir, ignoraban si podían regresar.
    Querían conquistar las estrellas para que un día todos pudiesen viajar de un planeta a otro, porque la Tierra se había vuelto demasiado estrecha y los hombres crecían de día en día.
    Un buen día partieron de la Tierra, desde tres puntos distintos tres cohetes.
    En el primero iba un norteamericano, que silbaba muy alegre un motivo de jazz.
    En el segundo iba un ruso, que cantaba con voz profunda "Volga-Volga".
    En el tercero iba un negro que sonreía feliz, con dientes muy blancos en su cara negra.
    En efecto, por aquellos tiempos los habitantes de África, que finalmente eran libres, se habían demostrado tan hábiles como los blancos para construir ciudades, máquina y naturalmente cosmonautas.
    Los tres querían llegar primero a Marte para demostrar quién era el más valiente. (El norteamericano, en efecto, no quería al ruso y el ruso no quería al norteamericano: y todo porque el norteamericano para decir buen día decía "How do you do?" y el ruso decía "ZGPABCTBYUTGE").


http://Pixton.com/es/:b8es8jws 


   Por eso no se comprendían y se creían distintos.
   Los dos -además- no querían al negro porque tenía un color distinto.
   Por eso no se comprendían.
   Como los tres eran muy valientes, llegaron a Marte casi al mismo tiempo.
   Llegó la noche. Había en torno de ellos un extraño silencio y la Tierra brillaba en el cielo como si fuera una estrella lejana.
   Los cosmonautas se sentían tristes y perdidos y el americano, en la oscuridad, llamó a la mamá:




   (Dijo: "Mamie..."
    Y el ruso dijo: "Mama"
    Y el negro dijo: "Mbamba".)
    Pero enseguida comprendieron que estaban diciendo lo mismo y que tenían los mismos sentimientos. Fue así que se sonrieron, se acercaron, juntos encendieron un buen fueguito, y cada uno cantó canciones de su país. Entonces se armaron de coraje y mientras esperaban el amanecer, aprendieron a conocerse.
    Por fin se hizo día: hacía mucho frío. Y de repente de un grupito de árboles salió un marciano. ¡Era realmente horrible verlo! Era todo verde, tenía dos antenas en lugar de las orejas, una trompa y seis brazos.
Lo miró y dijo: ¡GRRRR!
    En su idioma quería decir: "¡Mamita querida! ¿Quiénes son esos seres tan horribles?".
    Pero los terrestres no lo comprendían y creyeron que su grito era un ruido de guerra.
    Fue así como decidieron matarlo con sus desintegradores atómicos.
    Pero de pronto, en medio del enorme frío del amanecer, un pajarito marciano que evidentemente se había escapado del nido, cayó al suelo temblando de frío y de miedo.
   Piaba desesperado más o menos como un pájaro terrestre. Daba realmente pena. El norteamericano, el ruso y el negro lo miraron y no pudieron contener una lágrima de compasión.
  En ese momento, sucedió algo muy extraño. También el marciano se acercó al pajarito, lo miró y dejó escapar dos hebras de humo de la trompa. Y los terrestres, de golpe, comprendieron que el marciano estaba llorando. A su modo, como lloran los marcianos.
  Después vieron que se inclinaba sobre el pajarito y lo alzaba entre sus seis brazos tratando de darle calor.
  El negro que en otros tiempos había sido perseguido porque tenía negra la piel y por eso mismo sabía cómo son las cosas, dijo a sus dos amigos terrestres:
  "¿Se dieron cuenta? Creíamos que este monstruo era distinto de nosotros pero también él ama a los animales sabe conmoverse. ¡Tiene un corazón y sin duda un cerebro!
   ¿Creen todavía que hay que matarlo?"
   No era necesario hacerse semejante pregunta.
   Los terrestres ya habían aprendido la lección. Que dos personas sean distintas no significa que deben ser enemigas.
   Por lo tanto, se acercaron al marciano y le tendieron la mano.
   Y él, que tenía seis, les dio la mano a los tres a un mismo tiempo, mientras que con las que quedaban libres hacía gestos de saludo.
   Y señalando la Tierra, distante en el cielo, hizo entender que deseaba viajar allá, para conocer a los otros habitantes y estudiar junto con ellos la forma de fundar una gran república espacial en la que todos se amaran y estuvieran de acuerdo.
   Los terrestres dijeron que sí entusiasmados.
   Y para festejar el acontecimiento le ofrecieron un cigarrillo. El marciano, muy contento, se lo introdujo en la nariz y empezó a fumar. Pero ya los terrestres no se escandalizaban más.
   Habían comprendido que tanto en la Tierra como en los otros planetas, cada uno tiene sus propias costumbres, pero que sólo es cuestión de comprenderse los unos a los otros.